Aunque sepa más de números que Newton, de astros más que Keppler, de microbios más que Pasteur, de letras más que Cervantes, de fuerzas naturales ocultas más que Edisson y Marconi y más de todo que los talentos cumbres de casa cosa, aseguro que no serán educadores y, por tanto, maestros en la completa acepción de la palabra con todos esos...